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Tombuctú

Tombuctú. Crítica de libros, librosynovelas. Foto: baulouriarajesh

Tombuctú. Crítica de libros, librosynovelas. Foto: baulouriarajesh

Una novela de perros.

Tengo que confesar que soy un fiel lector de Paul Auster, no con la fidelidad de los perros, pero tengo que decir que, en mi opinión, es uno de los escritores más relevantes de la actualidad.

Tombuctú es una novela inesperada, pues cualquiera guiado por el título, lo primero que hace es pensar en la legendaria y lejanísima Tombuctú, el lugar ideal para mandar a alguien de quien quieras deshacerte, hasta allí, pero inesperadamente nos encontramos con Mr. Bones (Sr. Huesos), un perro familiar muy inteligente que conoce el lenguaje humano pero que a causa de su boca o de sus cuerdas vocales, vaya usted a saber, es incapaz de articularlo. Desde cachorro ha vivido con William Gurevitch, más conocido como Willy Christmas, apodado así porque Santa Claus le habló en cierta ocasión a través de la televisión.

Willy es un poeta, y sobre todo un vagabundo anclado en las revoluciones juveniles de los sesenta. La asociación entre Mr. Bones y Willy más que una relación de conveniencia, es una relación basada en el cariño entre el perro y el hombre. Ambos recorren América sobreviviendo a los duros inviernos en Nueva York.

Viajan a Baltimore pues Willy presiente que pronto se tendrá que ir al otro mundo, Tombuctú, como lo llaman entre ellos y, sabe que será probablemente su último viaje juntos. Quiere encontrar a Bea Swanson, su profesora del instituto que le animó a seguir con la poesía, para entregarle un cuaderno y encomendarle el cuidado de Mr. Bones.

La lectura de Tombuctú nos propone muchos interrogantes que aparecen en toda la obra de Auster, si bien aquí lo hace de una manera más tenue y ligera. En esta novela, Auster se nos presenta como un escritor más alejado, por ejemplo, de la Trilogía de Nueva York, pero con una tremenda imaginación desplegada de una manera tan sencilla que es muy difícil de imitar y hasta con un fondo de ternura canina, y verdadero amor de Mr. Bones hacia Willy genialmente narrado, en toda esta sencillez sigue apareciendo la filosofía existencial de Paul Auster que de tan buena manera nos hace asumirla, exponiéndola a través de todas sus novelas.

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